El peso real del dolor
Los trastornos musculoesqueléticos son la primera causa mundial de años vividos con discapacidad, y la lumbalgia ocupa por sí sola el primer puesto de esa clasificación. Alrededor del 20 % de los adultos europeos convive con un dolor crónico de intensidad moderada a grave, y la mitad de ellos considera que su dolor no está bien atendido.
Las causas que siguen no sustituyen a un diagnóstico médico: varias enfermedades pueden producir dolores muy parecidos, y solo la exploración clínica permite decidir.
Dolores de espalda y de cuello
Lumbalgia común. Más de nueve de cada diez lumbalgias son «inespecíficas»: no hay ninguna lesión grave implicada. Las pruebas de imagen precoces son inútiles y a menudo contraproducentes, porque los hallazgos visibles (discopatía, artrosis) son muy frecuentes en personas sin ningún dolor. El tratamiento se basa en mantener la actividad, analgésicos sencillos durante poco tiempo y la vuelta progresiva al esfuerzo.
Ciática y cruralgia. Cuando una raíz nerviosa está comprimida, el dolor baja por la pierna siguiendo un trayecto preciso, con hormigueos o pérdida de fuerza. La gran mayoría de las hernias discales evolucionan favorablemente en seis a doce semanas sin cirugía.
Cervicalgia. Muy ligada a las posturas estáticas prolongadas, al estrés y a la falta de movilidad. Los ejercicios de fuerza y de resistencia de la musculatura cervical son más eficaces que el reposo o el collarín.
Dolor de cabeza y dolores faciales
Migraña. Cefalea en crisis de 4 a 72 horas, con frecuencia unilateral y pulsátil, que empeora con el esfuerzo y se acompaña de náuseas, fotofobia y fonofobia. Afecta a cerca del 15 % de la población, sobre todo mujeres. Tratamiento de la crisis (triptanes, AINE) y, si las crisis son frecuentes, tratamiento preventivo.
Cefalea tensional. Dolor en casco, bilateral, no pulsátil, de intensidad leve a moderada, que no empeora con el esfuerzo. La forma crónica exige un abordaje integral en lugar de una escalada de analgésicos.
Cefalea por abuso de medicación. Trampa clásica: tomar analgésicos más de diez o quince días al mes mantiene el propio dolor de cabeza. La retirada, supervisada, es la única salida.
Neuralgia del trigémino. Descargas eléctricas fulgurantes en una hemicara, desencadenadas por hablar, masticar o el simple roce de la piel.
Dolores articulares y musculares
Artrosis. Dolor mecánico: aparece con el esfuerzo, se calma con el reposo y se acompaña de una rigidez matinal breve, inferior a treinta minutos. Rodilla, cadera, mano y columna son las localizaciones preferentes. El ejercicio terapéutico y el control del peso tienen un nivel de evidencia superior al de la mayoría de los fármacos.
Artritis inflamatoria. Dolor que despierta en la segunda mitad de la noche, rigidez matinal prolongada, articulación hinchada y caliente. Artritis reumatoide, espondiloartritis, gota: el diagnóstico precoz cambia el pronóstico, no conviene demorarse.
Fibromialgia. Dolores generalizados de más de tres meses, cansancio que no se recupera, sueño no reparador y dificultades de concentración. El diagnóstico es clínico. El ejercicio físico adaptado, progresivo y regular sigue siendo el tratamiento mejor demostrado.
Tendinopatías. Hombro, codo, tendón de Aquiles: el dolor nace de una sobrecarga mecánica repetida. La rehabilitación con ejercicios excéntricos progresivos es la referencia.
Dolores de origen nervioso
Neuropatía diabética. Hasta uno de cada cuatro pacientes con diabetes desarrolla un dolor neuropático, típicamente «en calcetín», simétrico y de predominio nocturno. El control glucémico y la revisión periódica de los pies son esenciales.
Neuralgia posherpética. Complica uno de cada cinco herpes zóster después de los 60 años. La vacunación y el tratamiento antiviral precoz del zóster reducen claramente ese riesgo.
Neuropatía inducida por quimioterapia. Los platinos, los taxanos y los alcaloides de la vinca provocan hormigueos y quemazón en las extremidades, a veces persistentes tras el fin de los ciclos. Cualquier síntoma debe comunicarse sin demora al oncólogo.
Síndrome del túnel carpiano. Compresión del nervio mediano en la muñeca: hormigueos nocturnos en los tres primeros dedos, despertares, torpeza. Férula nocturna, infiltración o cirugía según la gravedad.
Dolores abdominales, pélvicos y viscerales
Cólico nefrítico. Dolor lumbar unilateral, brusco e insoportable, que irradia hacia la ingle, sin postura que lo alivie. Urgencia médica, sobre todo si se asocia fiebre.
Endometriosis. Afecta aproximadamente a una de cada diez mujeres en edad fértil. Reglas muy dolorosas resistentes a los analgésicos habituales, dolor en las relaciones sexuales, dolor pélvico crónico y, a veces, infertilidad. El retraso diagnóstico sigue siendo de varios años: unas reglas que impiden ir a trabajar o a estudiar no son normales.
Síndrome del intestino irritable. Dolor abdominal recurrente relacionado con la defecación, con hinchazón y ritmo intestinal irregular, sin lesión orgánica. Ejemplo típico de hipersensibilidad visceral.
Dolores relacionados con el cáncer y la cirugía
Dolor oncológico. Afecta a uno de cada dos pacientes a lo largo de la enfermedad y hasta a ocho de cada diez en fase avanzada. A menudo mixto, requiere una evaluación periódica, un tratamiento de base a horas fijas y dosis de rescate previstas de antemano. En la inmensa mayoría de los casos puede aliviarse de forma eficaz.
Dolor crónico posquirúrgico. Persiste más de tres meses tras la intervención en el 10 a 50 % de los operados según el tipo de cirugía (toracotomía, mastectomía, hernia, amputación). Una analgesia postoperatoria eficaz desde las primeras horas reduce ese riesgo.
Preguntas frecuentes
¿Hay que hacer una radiografía o una resonancia ante un dolor de espalda?
En una lumbalgia común reciente y sin señales de alarma, no. Las recomendaciones internacionales desaconsejan la imagen precoz: no mejora la evolución, retrasa la vuelta a la actividad y revela hallazgos muy frecuentes en personas sin dolor, fuente de preocupación innecesaria.
¿Sirve el reposo en cama en caso de lumbalgia?
No, e incluso resulta perjudicial más allá de uno o dos días. Mantener una actividad adaptada, incluido seguir trabajando cuando es posible, acelera la recuperación y reduce el riesgo de cronificación.
¿El cambio de tiempo puede despertar los dolores?
Muchas personas lo refieren, sobre todo en la artrosis. Los estudios encuentran una asociación débil e inconstante con la presión atmosférica o la humedad. La vivencia es real, pero el efecto medible es modesto comparado con la actividad, el sueño y el estrés.
¿Son normales unas reglas muy dolorosas?
Una molestia moderada es habitual. En cambio, un dolor que obliga a faltar al trabajo, que no cede con los analgésicos o que se acompaña de dolor en las relaciones sexuales o de molestias digestivas cíclicas debe hacer buscar una endometriosis.
Fuentes y referencias
- GBD 2021 — Global burden of low back pain, The Lancet Rheumatology.
- NICE — Low back pain and sciatica in over 16s: assessment and management (NG59).
- International Headache Society — ICHD-3, clasificación internacional de las cefaleas.
- EULAR — recomendaciones para el manejo de la fibromialgia.
- ESHRE — Guideline: endometriosis, 2022.