¿Qué es exactamente el dolor?
La Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP) lo define como «una experiencia sensorial y emocional desagradable asociada, o similar a la asociada, con una lesión tisular real o potencial». Esta formulación, revisada en 2020, encierra tres ideas esenciales.
En primer lugar, el dolor es siempre una experiencia personal: no se ve en ninguna radiografía y ningún análisis de sangre lo mide. En segundo lugar, tiene una dimensión emocional inseparable de la sensación física; la ansiedad, el cansancio o el aislamiento lo amplifican realmente, sin que eso signifique que sea imaginario. Por último, puede haber dolor sin lesión visible: el sistema nervioso puede generar una señal dolorosa aunque los tejidos estén curados o intactos.
Esta última idea es la peor entendida. Decirle a alguien que «las pruebas salen normales» nunca significa que su dolor no exista: significa que el mecanismo responsable no es una lesión, sino una alteración en el procesamiento de la información dolorosa.
Los tres grandes mecanismos del dolor
Identificar el mecanismo es el paso decisivo: el tratamiento eficaz no es el mismo según el origen del dolor.
Dolor nociceptivo
Los tejidos están dañados o amenazados (fractura, quemadura, inflamación, artrosis) y los nociceptores transmiten la alerta. El sistema nervioso funciona con normalidad. Es el dolor más familiar y suele responder bien al paracetamol y a los antiinflamatorios.
Saber másDolor neuropático
El propio nervio está dañado: diabetes, herpes zóster, hernia discal, quimioterapia, cirugía. Se manifiesta como quemazón, descargas eléctricas, hormigueos o alodinia. Los analgésicos habituales son poco eficaces; se emplean ciertos antiepilépticos y antidepresivos.
Saber másDolor nociplástico
Ni lesión de los tejidos ni lesión nerviosa: el sistema nervioso amplifica las señales de forma duradera. Es el mecanismo de la fibromialgia, de muchas lumbalgias crónicas y del intestino irritable. La respuesta se basa sobre todo en el ejercicio adaptado, la educación en dolor y la terapia cognitivo-conductual.
Saber más
Dolor agudo o dolor crónico: una diferencia de naturaleza
Hablamos de dolor agudo cuando es reciente y limitado en el tiempo. Tiene una utilidad: protege, inmoviliza y empuja a consultar. Se apaga cuando la lesión cura.
Más allá de tres meses, o cuando persiste por encima del plazo de cicatrización esperado, hablamos de dolor crónico. Desde 2019, la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11) lo reconoce como una enfermedad en sí misma y no como el simple síntoma de otra cosa. Afecta aproximadamente a una de cada cinco personas adultas en Europa y repercute en el sueño, el ánimo, el trabajo y la vida social.
Comparar las dos situaciones
| Dolor agudo | Dolor crónico | |
|---|---|---|
| Duración | Menos de 3 meses, a menudo unos días | Más de 3 meses, o recurrente |
| Función | Señal de alarma protectora | Ninguna; el dolor se ha convertido en la enfermedad |
| Causa | Generalmente identificable | A menudo multifactorial, a veces sin lesión |
| Repercusión | Limitada, transitoria | Sueño, ánimo, trabajo, vida social |
| Objetivo del tratamiento | Suprimir el dolor y tratar la causa | Reducir la intensidad y recuperar la función y la calidad de vida |
| Enfoque | Farmacológico en la mayoría de los casos | Multimodal: movimiento, psicología, fármacos, educación |
¿Qué hacer ante un dolor que se instala?
Cuatro reflejos sencillos mejoran mucho la atención recibida y, sobre todo, la calidad de la conversación con el médico.
Describir con precisión
Anote la localización, el tipo de sensación (quemazón, opresión, descarga, pinchazo), los horarios, lo que alivia y lo que empeora. Estas palabras orientan directamente el diagnóstico del mecanismo.
Poner cifras a la intensidad
Use una puntuación de 0 a 10 varias veces al día durante una semana. Un número seguido en el tiempo vale más que una impresión global.
No quedarse quieto
Fuera de las situaciones urgentes, el reposo estricto prolongado empeora la mayoría de los dolores musculoesqueléticos. Mantener una actividad adaptada es un tratamiento en sí mismo.
Consultar en el momento adecuado
Un dolor que dura más de unas semanas, que despierta por la noche, que se acompaña de fiebre, de pérdida de fuerza o de pérdida de peso justifica una valoración médica rápida.
Preguntas frecuentes sobre el dolor
¿A partir de cuándo se considera crónico un dolor?
A partir de tres meses de persistencia o de recurrencia, o cuando dura más que el plazo normal de cicatrización de los tejidos. Este umbral es el que fijan la IASP y la clasificación CIE-11 de la OMS.
¿Un dolor sin alteraciones en las pruebas está «en la cabeza»?
No. Unas pruebas normales descartan una lesión visible, no el dolor. Los dolores nociplásticos son consecuencia de una amplificación real y medible de las señales en el sistema nervioso. El sufrimiento es auténtico y existe un tratamiento, distinto.
¿Hay que esperar a que el dolor sea fuerte para tomar un analgésico?
No. Un analgésico actúa mejor y a menor dosis cuando se toma pronto, antes de que el dolor alcance su pico. En los dolores previsibles se pautan de hecho las tomas a horas fijas en lugar de a demanda.
¿El dolor disminuye con la edad?
La percepción puede cambiar en la persona mayor, pero el dolor sigue siendo igual de real y de frecuente. Por desgracia está infravalorado e infratratado en esta población, sobre todo cuando hay deterioro cognitivo, situación en la que se recurre a escalas de observación del comportamiento.
¿Se puede desarrollar dependencia a los analgésicos?
El riesgo afecta esencialmente a los opioides, sobre todo con un uso prolongado sin reevaluación. Se controla con una indicación precisa, una duración limitada, un seguimiento regular y una reducción progresiva de las dosis cuando el tratamiento ya no es necesario.
Seguir avanzando
Elija la página que corresponde a su situación.
Fuentes y referencias
- IASP — Terminology: revised definition of pain, 2020.
- Organización Mundial de la Salud — CIE-11, capítulo MG30 «Chronic pain», 2019.
- OMS — Guidelines for the pharmacological and radiotherapeutic management of cancer pain.
- Breivik H. y cols., Survey of chronic pain in Europe, European Journal of Pain.